SALA DE CATAS Y DEGUSTACIÓN GRAN BODEGA TIO PEPE

2009 - 2015

PROMOTOR        Gonzalez Byass S.A.

SUPERFICIE       1207,52m2

PRESUPUESTO: Confidencial

ESTADO : ANTEPROYECTO | 2009

EQUIPO TÉCNICO

ARQUITECTO:  Juan Vega - Ramón Queiro Quijada

Eduardo Torroja recibió poco antes de su muerte el encargo de construir una bodega de crianza y almacenaje de vinos de Jerez, un sector en el que el tipo de “bodega catedral”, impuesto desde el XIX, parecía la única solución válida para la crianza. Sus obras, en la ladera sur de la ciudad, supusieron una apuesta por sistemas constructivos y técnicos poco habituales en la comarca, como la cimentación por pilotaje o las cúpulas de hormigón armado.

La bodega está compuesta por cuatro módulos cuadrados de 42 x 42 metros y tres pisos cada uno, cubiertos por cúpulas y unidos en forma de nave rectangular. La composición exterior acentúa la horizontalidad de la pieza de la nave utilizando recursos como la continuidad de los huecos y la introducción de brise-soleils de hormigón en los mismos. Los materiales se emplean de acuerdo con la rotundidad del proyecto: ladrillo visto en los paños de cerramiento, celosías de hormigón y pavés.

Actualmente, el primer módulo de la gran bodega se utiliza dentro del recorrido de la visita guiada a González-Byass, como área de degustación. Entendemos que en el marco de la visita la primera prioridad debía ser mostrar el edificio, el modelo de casetas de lona existentes en el área de degustación no funcionan en este sentido, originándose un ambiente descontextualizado.

El propio uso como área de degustación exige una serie de dotaciones que debían de igual modo estar integradas como son los cuartos de baño, los almacenes y el bar o el potencial de un posible restaurante.

Se propone generar un nuevo espacio para la degustación del vino de González Byass dentro de la gran bodega, en el segundo módulo, desde el que poder apreciar la dimensión de la misma, sintiéndonos parte de ella. Para ello, planteamos una caja de cristal en el que albergaremos el área de degustación desde la que poder observar la cúpula, las hiladas de barricas y controlar térmica y acústicamente el espacio. Se proponen reagrupar los usos secundarios como son los almacenes, la cocina y los cuartos de baño en tres cajas de luz que sirven de soporte a un ámbito elevado desde el que poder disfrutar de una nueva perspectiva de la bodega.  La caja se posa ligeramente sobre un suelo elevado que canaliza las necesidades de suministro de instalaciones.  Se cualifica de este modo el espacio, dotándolo de un nuevo hito en la visita. Desde dentro, la caja desaparece a los ojos del espectador, pudiéndose observar el imponente espacio de Torroja, las infinitas hiladas, un marco incomparable para degustar una copa de vino.

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