BAR-RESTAURANTE EN PARQUE DE LA ROSALEDA

2009 - 2015

PROMOTOR:        SERVICIOS DE HOSTELERÍA Y CATERING JEREZANOS S.L.

SUPERFICIE:        690m2

PRESUPUESTO:   600.000€

ESTADO : CONSTRUIDO

EQUIPO TÉCNICO

ARQUITECTO: Juan Vega | 2013

ARQUITECTO COLABORADOR: Carlos Vega

CONSULTORÍA TÉCNICA: Estudiogh SL INGENIEROS

ARQUITECTO TÉCNICO:  Jose Antonio Gómez Santamaría

Cuando Benjamín, en los años 60 inauguró el bar del parque de la Rosaleda, no imaginaba que el parque González Hontoria estaría en un futuro situado en uno de los puntos neurálgicos de la ciudad. Corrían otros tiempos, en los que la copita de fino de medio día era simplemente imprescindible. El parque de la Rosaleda era un jardín romántico, lleno de flores, de un arbolado minuciosamente cuidado, un lugar con encanto, belleza, elegancia, lleno de vida, color y sobre todo, un lugar amado y transitado por los jerezanos para pasear y disfrutar de la naturaleza. 50 años después de la inauguración del bar de Benjamín, el parque de la Rosaleda es a día de hoy un lugar prácticamente abandonado y aunque parte de la belleza de la vegetación sigue existiendo, la vida del parque ha pasado a ser de carácter eventual. Es un privilegio poseer un parque natural para albergar una feria, pocas ciudades en el mundo pueden presumir de ello pero por desgracia es la única época del año en la que la gran mayoría de los jerezanos dan uso al parque.

Por medio de la propuesta del Ayuntamiento de Jerez de recuperar el espacio del parque de la Rosaleda se desarrolla el presente anteproyecto que parte de esa necesidad evidente de dotar al parque González Hontoria, de un uso permanente relacionado con la hostelería y el ocio. Un espacio que revitalice y que lo dote de vida. Con esta actuación se pretende establecer un diálogo entre la ciudad y el parque, eliminar esas barreras existentes y dinamizar los espacios con vida.

Contamos con un ámbito de actuación que se enmarca en la esquina suroeste del parque González Hontoria, una parcela de 1063,00m2 de superficie catalogada como equipamiento por el PGOU y que cuenta con una morfología irregular y con un arbolado que aunque no influye en la mayor parte de la superficie de la parcela, es prioridad respetarlo.

La implantación de este edificio en la parcela nace de la idea de abrir el parque a la Avenida Alvaro Domecq, rompiendo con el hermetismo al que parece tener en la actualidad debido a las barreras existentes. El proyecto parte de la utilización del espacio en varios niveles debido a sus cambios de cota. El evidente cambio climático con veranos más largos y temperaturas más moderadas en las estaciones de invierno nos conduce a plantear una edificación que parta de la base de tres “niveles-terraza”. La idea es dotar a cada nivel de un sub-uso dentro del uso de restauración aunque con la flexibilidad de poder unificar esos sub-usos en uno según la necesidad del momento.

Se plantea una edificación diáfana y flexible, de forma que resulte un cerramiento acristalado por completo que pueda abrirse o cerrarse totalmente según las necesidades del momento y de la estación del año, de forma  que en cierto modo y en algunos momentos podamos considerar la mayor parte de la edificación como sólo una cubierta sustentada por pilares que abarque otro nivel superior accesible.  De esta forma mediante estos tres niveles y respetando la vegetación existente el edificio podrá adaptarse a las necesidades de afluencia de público pudiendo aislar o abrir  según se estime.

 

 

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